martes, 25 de diciembre de 2012

MAS PATÉTICO, IMPOSIBLE!


MAS PATÉTICO, IMPOSIBLE!


Hay momentos en la vida, en los que cuanto menos importancia te des y mas te rías de ti misma, menos haces el  más absoluto y tremendo ridículo.
Yo tenía una especie de lío con un tipo del que me colgué como una idiota, cosas de mujeres!
El tipo en cuestión, me sacaba más de 15 años, con todo lo que eso conlleva… no entraré en detalles escabrosos.
El caso es que, cansada de su desinterés, que no comprendía, porque estoy realmente buena y el no era, ni mucho menos, un Adonis, decidí enviarle un trágico e-mail de “te dejo porque yo lo valgo”
Muy mal!!, mi abuela me hubiera echado una bronca de narices si se entera.
Ella siempre me decía que había que darse a valer, para lo cual, siempre había que hacer esperar a los pretendientes, de diez minutos para adelante, y por supuesto, jamás, y repito, jamás de los jamases una mujer llamaba a un hombre, cuanto menos un e-mail de:” te quiero pero te dejo porque lo nuestro es imposible!”
Ese mismo fin de semana, despechada, sin haber recibido una triste contestación, quedé con un amigo para comer.
Se daba la circunstancia de que, este encantador colega vivía en Málaga, y para acercar posturas decidimos quedar en la mitrad del camino, o sea, Los Caños, mi lugar favorito para hacer el payaso.
Disfrutamos de una encantadora comida, la temperatura extraordinaria, sol, calor, gente por todos lados, vinito….ideal.
Llegué incluso a olvidarme por un instante del mosqueo tan terrible que me llevó hasta allí.
Cuando nos despedimos, yo, que no había tenido bastante, tomé la decisión, porque la vida en definitiva se forma a base de decisiones, unas más acertadas que otras, hay  gente que le llama destino, azar, casualidad, suerte, yo no le voy a echar las culpas a ninguna pitonisa, la culpa des de las decisiones, y así fue.
-Ya que estoy aquí, me voy a dar una vueltecilla por los carteros, que hay un conciertito muy chulo! (todo esto yo hablando con mi subconsciente)
Ni corta ni perezosa, aparco mi coche en lugar seguro, me retoco el ojo y me atuso el pelo.
Bolso en mano, con mis andares de top model, dando zapatazos por aquellas arenas, me dirijo a la puerta del establecimiento.
Miro a mi derecha, un coche está aparcando, un coche igualito al de mi ex-lío, con un tipo que si no era él, era su hermano gemelo.
A su lado….una rubia!
Lo mato!, me deja, a mí, y por una rubia con cara de tonta, porque las rubias, por lo menos en las películas americanas, son buenas, tontas, y no usan escotes.
Allí estuvo mi segunda decisión errónea:
-Me voy….o me quedo?.....suspense…..me quedo! Yo he llegado antes.
Y con las piernas temblonas, y la poca dignidad que me quedaba, entré en el local a lo Sharon Stone.
Impresionante, con un garbo, una prestancia, y esos ojos felinos que seme ponen, vamos, pa comerme!
Yo en una esquina, el en otra.
Qué hago?
Voy a saludarlo, si me ha visto, ya que más da?
-Hola chato!
Le digo, dedicándole una sarcástica sonrisa a la insulsa rubia oxigenada.
-Po na, dando una vuelta, a ver si un día te contesto el e-mail
-No hace falta, me voy que me están esperando. (Mentira)
Yo, para quedar por encima, no me iba a echar a llorar en una esquina, así que me presenté a todos los tipos de alrededor. Bailando, riendo, haciéndonos fotos twuenty, lo típico.
Desde fuera, cualquiera diría que éramos una pandilla de toda la vida.
Mi ex lo que sea, se dirigió a la barra, allí que voy yo, me pongo al lao.
-Camarero! Échame hielo.
Y lo miro, tu amiga es una sosa!, le digo.
La conversación fue de 30 microsegundos, y salvo el beso que me plantó antes de irse, no sirvió de nada en absoluto.
La cosa es que, debía  irme, los chicos con los que me había enganchado querían ir a otro sitio, pero, ya estaba harta.
Saco mi trasero del bar, y otra vez con mi grácil caminar, bolso en mano, como para ir a algún sitio….lo veo
Esto es mentira, o qué?  Parecía una persecución, nunca me lo he encontrado en casi un año que lo conozco, y eso que vivimos a cinco minutos, y de repente, es como si le estuviera  espiando, nada más lejos de mi intención.



Como yo debo de tener unos pocos de tornillos sueltos en mi cabecita de morena peligrosa y escotada, le increpo desde la distancia…
-Sshhhhiiiii!!!!, Tu, tienes un minutillo?
Y él, con la media sonrisa, como de esperarse cualquier cosa, (siempre me tubo algo de…respeto es la palabra?, me llamaba mi comandante, no sé si era por canguelo o por mi pasado más oscuro), vino sin rechistar ni un poquito.
Yo me pregunto, que esperaba que le dijera?, y la verdad es que se me ocurrió sobre la marcha.
Puuuueeee….que te iba a decir, que si te vienes un momento al coche,.
Y coge y se viene, deja a la cabeza pollo en el coche plantada.
 Abro el maletero de mi vehículo, y con mucho genio, como despechada del mundo.
Saqué mi vena dramática a más no poder, sólo faltaba el público.
Yo hubiera esperado un …
“Por favor, deja que te explique, que no es lo que parece…”
Pero de qué?
Si apenas si habíamos tenido ni medio lío, Pero yo estaba tan metida en mi papel, que quien me viera pensaría que me ha dejado a las puertas del altar.
Saqué un ridículo regalo que le había buscado con toda la ilusión del mundo, y que nunca me dejó entregarle, porque seguro que ya estaba con la insustancial y anodina de la acompañante, que no se porque, debía de ser muy obediente, porque en ningún momento abrió el pico.
Por otra parte, el silencio de la mosquita muerta, que es lo que les gusta a los tíos, me dio mucho que pensar…
Es como si en medio de mi paranoia, yo me parase un micromilimétrico segundo, y me dijera a mi misma:
-Que raro, seguro que le ha advertido que soy peligrosa o algo, claro, como yo soy morena…
Y… bueno por donde iba?
Ahhh, si, el regalo de su doscientos cumpleaños, ya.
Pues cojo y se lo tiro a la cara, acompañando el gesto con un corte de manga con chorreras y un…
-¡Me daba la pena de tirarlo…!
Yo, mi ataque de nervios, mi patetismo y mi coche tuerto, metimos primera haciendo un trompo…….
Camino de la autopista inventé palabrotas nuevas, incluían todo tipo de consonantes y sonaban supermal, y muy alto.
Grité y grité, creo que estaba sufriendo una crisis en toda regla, seré estúpida!
Así  que, en semejante estado y con una presión infame en el pecho, los ojos hinchados de la panzá de llorar que me había pegado, afónica y sollozando, decidí….
Lo teméis, ehh? Mis decisiones son todas muy….acertadas
Decido parar en el área de servicio más próxima……oxima…oxima….
-Cerrao!!
La siguiente a 25 kmtr, necesitaba una tila y un esparadrapo en la boca.
Paso el peaje, indicación a la derecha, área de servicio 500 metros, área de servicio 250 metros.
Intermitente, área de servicio, curva, luces, gasolinera, yo, mi sofocón, mi coche tuerto en medio de la oscuridad, sólo iluminada por los potentes focos de la gasolinera, apuntándome, como si fuera a echar a cantar en cualquier momento…..
Y a que no sabeis quien estaba al otro lado?...........
Esto pasaba de castaño oscuro y se convertía  en la brujería , una maldición o yo que se…
El y su coche al otro  lado, y la rubia a su derecha, como si fuera una muñeca (por cierto, y si era una muñeca?)
Así que para disimular, como si no me hubiera visto, meto primera, quito el freno de mano, acelero girando el volante, levantando el polvo……
La guardia civil entra en la gasolinera…
Pirulos…, alto!
Me bajo del coche, casi me caigo de los nervios.
Yo miraba a los señores agentes con cara de culpable, de frente y de perfil, esperando mi foto con el epitafio de “se busca”
-Señorita, podemos ayudarla en algo?
¡Como no me verían para en lugar de ponerme los grilletes, ofrecerme toda su galantería…!
Yo, evitando la proximidad por el hedor a alcohol que desprendía, me eché a llorar, que eso siempre funciona, y les pedí que me dejaran sola con mi soledad.
Uno de ellos se acerca a consolarme:
-Venga mujer, no será para tanto!
Y yo cada vez más para atrás, y el
-Toma un clínex y vamos al tomar una tilita!
Jope, que pesao, que no!
Y que si, y yo, que no…
Al final, me tomé la tila con ellos, hicieron, menos mal, la vista gorda de mi perfume a Barceló, y terminamos muertos de risa, mientras yo relataba mi patética excursión a los Caños, con una interpretación de Oscar, en un area de servicio de nombre “El Fantasma”, en la noche de
Hallowen…Tremendo!
Después de todo, os digo que, esto me sirvió para reírme de mi misma durante días, montar un relato muy simpático y mandar a las cloacas a un tipo que no me echaba cuenta.
Como dije al principio, hay que darle importancia sólo a lo que realmente la tiene, lo demás es sólo anécdotas y cuentos de fantasmas.
A partir de ese patético día, mi vida no cambió en nada, seguí haciendo el ridículo de vez en cuando, e incluso, en ocasiones, acerté con mis decisiones.
No tengo ni novio ni nada que se le parezca, pero acepto propuestas.
Mi jefe sigue siendo un puntilloso estirado y rácano.
Mi madre me sigue preguntando con quien y donde salí anoche.
Sigo sin un duro.
Y paso el rato lo mejor que puedo, riéndome de la vida y de todo lo que no tiene importancia.
Pasadlo bien, un beso de…
Inma Castrejón, la bruja de chocolate!!


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Déjame



Deja que te vea con la luna encendida,
déjame.

Lámparas  tus pupilas incandescentes,
mirándome, sintiéndome, tiernamente.

Deja que me deje jirones de piel en ti,
déjame.

Y sentir la película que recubre tu alma,
suave, mimosa, eterna y erizada.

Deja que me derrita entre tus manos,
déjame.

Como gelatina emplatada en porcelana,
espesa, dulce, suave y densa.

Deja que te descubra en la luna clara,
déjame.

Esperándola sentada paciente en mi patio,
semana a semana, día a día, mes a mes,
déjame.

Pero déjame para siempre, déjame,
y las ganas se marcharán con el tiempo,
el recuerdo se mezclará en el silencio,
la luna ya no significará nada
y tu solo...déjame.

Inma Castrejón, la bruja de chocolate.



lunes, 17 de diciembre de 2012

DE LO QUE SE HACE BIEN




Lo que bien empieza bien acaba, dicen los mas ancianos del lugar, pero aún cuando alguien se equivoca siempre existe esa otra oportunidad.
Oportunidades, esas que nos abren puertas y cierran tras de si oscuros y nebulosos pasados.
La palabra oportunidad ya es en si misma todo un laberinto de significados opuestos. La ocasión de volver a equivocarse, la opción ventajosa de algún artículo a buen precio, el reconocimiento humilde del propio fracaso, el perdón silencioso ajeno y nuestro... Oportunidad es un poco de perder y la ventaja de saber que no lo has perdido todo, porque aún te queda eso de lo que hablamos, otra "oportunidad"
Oportunidad es el buen o mal criterio de una frase, lo inapropiado o inapropiado de un discurso o postura, la opción de acierto en un momento determinado...es algo delicado esto de las oportunidades.
Dicen que sólo ocurren de vez en cuando, que son como trenes pasando por estaciones abandonadas, pero siempre habrá mas trenes, las estaciones se llenarán y vaciarán de viajeros, el trasiego se evaporará como el humo de la locomotora y al cabo del tiempo...volverá esa máquina a vapor a estacionar en el andén de tu tiempo, a darte otra última oportunidad...
Esta perorata tan fastidiosa tiene su porque, pero no puedo contártela porque dejaría de ser tan mágica y enrevesada, es olo uno de mis pensamientos de bruja empachada de chocolate espeso y negro como el hollín del tren que me espera para mi viaje al país de nunca jamás.

Inma Castrejón, la bruja de chocolate

martes, 11 de diciembre de 2012


Hoy...

Un día mas, uno menos, otro día.

Hoy es casi pasado, casi presente, casi futuro...hoy es una palabra que solo dura lo que tarda el sol en despedirse y la luna en acunarnos.

Hoy es solo un poco de tiempo, un puñado de minutos brincando en mi muñeca...

Hoy es sólo una parte de mi tesoro, ese que no puedo contar porque no me informaron el saldo al nacer.

Hoy es un empujoncito a mañana, un pañuelo despidiéndose de ayer...

Hoy es un día menos para navidad y uno mas para contar cumpledías... Hoy es mi nocumpleaños, mi fiesta de noprimavera, mi día transcurriendo, mi vida en el tiempo...perdida, pasando, tic-tac, tic-tac...

Hoy estoy buscando al sombrerero loco...

Inma Castrejón, la bruja de chocolate


sábado, 1 de diciembre de 2012

gente..


Y pasa la gente.
Caminan en manadas dispares, empujando carritos de bebé, mirando escaparates, en parejas, de a tres...pasa la gente.
Y las luces de colores lo inundan todo, todo..
Pasa la gente delante de mi y yo, yo parada, mirando, observando, invisible..
Llevan bolsas, los niños sujetan globos voladores, las madres lucen orgullosas del brazo de maridos complacientes...y, pasa la gente...
Quisiera congelar el momento, como helados están mis pies, como frías mis manos, como gélido mi corazón viendo pasar a la gente...
Navidad en una esquina.

Inma Castrejón, la bruja de chocolate

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Luna llena



Luna llena y yo en pijama.
Me he descalzado las botas de invierno,
me he quitado lo que apretaba
y te estaba esperando, luna,
esperándote de hace semanas.

Quiero mirarme en tu espejo,
dormir en tu blanca almohada,
y que me duermas despacito,
y que me cantes una nana.

Esa luna, redonda y grande,
ya has llegado y yo, yo en pijama.
Con los calcetines puestos,
y la bata y la leche y la tostada...
aich! mi luna que tanto tardas!

Me asomo a ese mi patio patio 
y alegrar con tu mirar mi mirada,
para sentir tu dulce rayo blanco,
para soñar con tu luz, taimada.
lich Luna! luna que tanto tardas!

Inma Castrejón, la bruja de chocolate...


domingo, 18 de noviembre de 2012

A Miliky



Hay personas que nunca mueren. Y es que mi vida nunca hubiera sido la misma sin el.
Mi infancia, mis canciones, mis risas, mis recuerdos y esa forma en la que nos tenía a todos pegados a una televisión que aún no sabía de colores, pero que nosotros veíamos en tecnicolor.
Yo pensaba a mis tiernos 5 años que Miliky tenía la nariz redonda de verdad y que, aunque la tecnología no nos dejara ver la tonalidad, no podría ser de otro color mas que roja como un tomate.
Mi hermana María y yo nos sabíamos todas las bobadas que esos cuatro payasos hacían y aún así siempre nos mondábamos de la risa viendo como intentaban descubrir donde estaba la silla que tenía pegada Fofito en el culo.
A la pregunta:
¿¿¿¿Como estan ustedes????
Gritábamos siempre un:
 ¡¡BIEN!! muy muy alto.
Yes que no se podía estar mas que bien, no era posible otra respuesta.
Hoy se me ha ido un trozo de mi vida, de esa niña que saltaba en la cama cantando "Hola don Pepito", que se confundía al llamar a la gallina "Turuleka" porque puso mas de 1,2,3,4,5 y así hasta 10 huevos enormes y blancos como la leche.
Yo quise ser Susanita, para tener ese ratón que jugaba al ajedrez y dormía con la almohada en los pies....
Hoy no puedo sujetar las lágrimas, porque tu nos has dejado con las ganas de seguir siendo niños eternamente.

Buen viaje Miliky

Inma Castrejón, la bruja de chocolate

sábado, 17 de noviembre de 2012

ILUSIÓN



Quisiera que todo el mundo recuperara la ilusión. Esa medicina que nos hace creer que lo deseos se cumplen, que todo es posible, que la sonrisa todo lo puede.

Quisiera que un ángel te rozara con sus alas acariciándote la mejilla, que tus lágrimas fueran de risa, que la alegría se quedara en tu corazón.

Quisiera que nunca mas llueva en el alma, que las penas se  marchen por el husillo, que el aire se llenara de aroma a rosas recién cortadas anunciando tu presencia...

Quisiera que volviéramos a sentir la vida de la niñez, ese tiempo en el que todo nos sorprendía, todo era nuevo, divertido...

Quisiera que vieras que no es tarde, que el tiempo es poco pero aún nos queda, quisiera que no dejaras que las agujas del reloj pasen sin ti....

Quisiera enseñarte que la ilusión aún existe.

Inma Castrejón, la bruja de chocolate


viernes, 16 de noviembre de 2012

CUENTO DE LA ALMADRABA



Aquella noche mi madre sacó las fotos de cuando era pequeña, entre el vaso de leche tibia y unas galletas se sucedían los antiguos retratos de una niñez en la que mi padre sobresalía entre las demás figuras en sepia.

Una vez en la cama me costó coger el sueño. Los recuerdos se agolpaban en mi cabeza como peces queriendo escapar de las redes de la memoria.

Me pareció estar viendo a mi padre subir por las estrechas escaleritas que daban justo al lado de mi cama, como una sombra grande y oscura que abrigaba mi descanso.

Yo siempre me hacía la dormida cuando lo sentía subir al cuarto. Acudía cada noche a arroparme y a pintarme un beso en la frente, confirmando que todo estaba bien.

Añoro sus cuentos de marinero, de buzo de la almadraba, historias que no he vuelto a oír en boca de nadie.

Frecuentemente lo tachaba de embustero, arrugando mi boquita de piñón y haciéndole pucheros, pero el insistía en que aquellos relatos eran absolutamente ciertos.

Una noche me refirió una historia que me dejó desvelada casi una semana.

Llegó de la taberna del puerto con ese intenso olor a pescado y a vino y después de saludar a mi madre subió a averiguar si me había quedado dormida.

-Eli, ¿estas dormidita?

Y yo remoloneaba entre las mantas para que el insistiera, me hiciera cosquillas en los costados para hacerme reír y así pillarme en mi teatrillo de cada noche.

-Te he traído una historia que quiero contarte. ¿Sabes lo que me ha pasado hoy mi niña?
-¡Hola papi! (Y le di un achuchón lo mas fuerte que podían mis bracitos de niña pequeña) ¡Cuéntame! ¿que has visto hoy?
-Hoy estaba en la almadraba, trabajando como todos los días en el fondo del mar, arrimando a los atunes al copo, ¿tu sabes lo que es el copo Eli?

Yo, que ignoraba que significaban muchas palabras, aprovechaba cualquier excusa para que me las explicara mi padre.

-No papa, ¿que es el copo?
- Pues el es una red gigantesca, grande cómo …a ver, mas grande que un campo de fútbol  hecha de cables fuertes, porque los atunes son animales muy grandes y fuertes, y las redes normales las pueden romper.

Pues como te estaba contando, las redes están puestas en vertical, ósea, de arriba para abajo, o al revés. Abajo la agarran con anclas y plomos, para que queden sujetas en el fondo del mar y no se muevan con las corrientes y arriba flotan con bollas, te acuerdas de esas bolas rojas que se ven en fila encima del agua a lo lejos? Pues eso son bollas.

Yo miraba a mi padre con la boquita de “O” y los ojos encendidos como lamparitas en medio de la noche, mientras me relataba aquel cuento yo me agarraba con fuerza a su camisa, para creerme que era verdad que estaba a mi vera.

Imaginaba la mar señalada por un camino de pelotas rojas que escondían redes hasta el centro de la tierra, mi padre caminando por la arena del fondo sin ningún tipo de tropiezo y miles de atunes gigantescos pasándoles por encima.

- Allí, en lo profundo, papa cuida de que los atunes no se queden atascados en las redes. Miles y miles de atunes plateados, de color plomizo o azul, según les de la luz, pasan rozándome, vapuleándome el agua como si fuera de gelatina, yo en el medio, formando parte de todo, como un pez mas… algún día te traeré una foto Eli.

Además de atunes hay mas peces se meten en la trampa. Hay sardinas y caballas y bonitos, incluso a veces, algunas veces se cuelan delfines.

Hoy en particular, un delfín se me quedó enganchado en un agujerito de la red., ¡pobrecito!
Fui a toda prisa a rescatarlo, porque si no lo hacía podría ahogarse rápidamente y es que los delfines son mamíferos, tu lo sabías verdad Eli?

- ¿si?, ¿Como los perros y las terneras?
- Si Eli, como los perros y las terneras y como las ballenas también.
- ¿Las ballenas son también como las terneras? Y como dan la teta?

Papa se reía con mis ocurrencias infantiles, pero nunca perdía la paciencia cuando se trataba de contarme una historia increíble.

-A ver, ¿por donde íbamos? ¡Ah ya me acuerdo! Por los delfines
-¡Si, si eso papa, sigue sigue, cuéntame! ¿como es un delfín?
-Espera preciosa, déjame terminar y luego te lo dibujo.
Pues vi al delfín, gemía incapaz de liberarse solo. Mas tarde supe que era una delfina, una delfina que lloraba.
-Papi ¿y porque estaba llorando? Por que… ¿los delfines lloran?
-Los delfines son unos bichos muy sensibles, son casi como nosotros, se quejan cuando les duele algo y lo que es mas sorprendente, lloran si pierden a alguno de los suyos, se ríen cuando están contentos y son capaces de quererte. Pero no me entretengas que me pierdo. Sigo.

Pues la delfina lloraba porque estaba preñada y a punto de parir, la pobre no podía soltarse de la red.

Yo, que se de lo que hablo, sabía que si no subía pronto a respirar moriría asfixiada y con ella, su pequeña cría.

Así que ni corto ni perezoso, sin perder ni un solo segundo, rodeado de atunes de tres metros por todos los lados, luchando contra la corriente que formaban al pasar, corrí a rescatarla. Saqué mi pequeña navaja, esa que siempre llevo encima para limpiar sardinas, ¿te acuerdas?, y me dispuse a liberar al precioso animal.

El acero del interior de la cuerda se resistía, yo luchaba a contra tiempo, acariciando el lomo del cetáceo y así mantenerlo en calma. La delfina me miraba con el ojo derecho, creí ver sus lágrimas de dolor contenido, incluso la expresión de sufrimiento en su rostro de terciopelo.

Logré liberarla tras unos segundos de angustia y subió a la superficie a tomar aire todo lo rápido que pudo, sin dejar de lamentarse por las contracciones del parto y luego regresó a donde yo estaba, se situó justo encima de mi, de manera que yo estaba viendo la cola del pequeño delfín!

Se giraba para mirarme como una persona pidiendo ayuda, yo al principio no entendí que quería, pero a los pocos segundos supe que necesitaba que le asistiera.

Me quité los guantes para no hacerle daño, metí mis manos en el interior de ella para agarrar con cuidado a la cría, notaba como se contraía por dentro y ella gemía como una mujer, empujaba y empujaba, agotada por el esfuerzo paraba un momento y seguía intentándolo.

De repente, después de un grito estremecedor, una marea de sangre viscosa salió de su interior, expulsó a su paso a la pequeña criatura atada aún a ella por el cordón umbilical.

Me dejó arrullarlo mientras cortaba con sus dientes el lazo que los unía. Como si fuera niño chico que llora cuando viene al mundo, silbó dócilmente. Su piel resbalaba por mis manos, se estremecía al acariciarlo, es lo mas suave que he podido tocar en toda mi vida, mas aún que tu bonita carita de ángel Eli.

Corriendo subió con el pequeño a que tomara su primera bocanada de aire, se me representaba que los dos, vistos desde abajo, sendos torpedos disparados de un sumergible, idénticos, pero de distinto tamaño. El sol se colaba por las cortinas del agua llenando de estrellas de color turquesa sus dorsos.

Bajaron jugueteando, en espiral, en picado, oía sus risas y se quedaron a mi lado largo rato.

Eli, cuando salí del agua no podía creer lo que pasó, se lo conté al capitán que me vio llegar sin poder disimular la emoción y me eché a llorar como cuando tu naciste.

Se quedó callado unos segundos, llorando por la emoción, yo lo miraba con los ojos redondos, con la convicción de que lo que me contaba era absolutamente cierto y entonces agarró un trozo de papel de mi cuaderno de cuadritos y un lápiz. y me dibujó como pudo un delfín pequeño y uno grande y un buzo debajo que se suponía era el.

Yo me quedé sin palabras, no podía dejar de imaginar a ese pequeño entre las manos acartonadas y negras de mi padre, las mismas manos que me rozaban el rostro antes de ir a dormir, las mismas que traían los pescados de medio metro para meterlos en la olla, las mismas que me dibujaban delfines y hombres rana, las mismas que se marcharon una mañana para no volver jamás.

Me pidió que guardara aquel dibujo para que nunca se me olvidara la bella historia y aún lo conservo en el cajón de mi mesita de noche.

Y hay veces que, en le duermevela, cuando no estoy ni despierta ni dormida, del cajón de mi mesita se oyen los gemidos de los delfines jugando en el fondo del mar, mientras mi padre les acaricia el lomo y les hace pedorretas en la barriga.

FIN

Inma Castrejón (la Bruja de Chocolate)


jueves, 8 de noviembre de 2012

A mi amigo




Te busqué...

Los rincones de ti vacíos,

te busqué amigo mío.

Rasqué los desconchones de las fachadas,

miré a través de las ventanas, descarada,

y me colé en los portales,

y me salté a los corrales,

y los geranios miraban,

pero tu... pero tu nunca estabas.

Echando de menos tus oídos,

tus brazos abiertos, tu abrigo...

¡Te busque amigo mío!


Inma Castrejón , La bruja de chocolate.

martes, 6 de noviembre de 2012

En el fondo del mar




Erase que se era un niño.

Uno pequeño como un guisante y delgado como un alfiler.

Un día jugando en la playa vio al final del horizonte, justo donde termina el mar, donde se junta con el cielo y nace el color malva, vio una raya de lápiz pintada sobre un cuaderno de cuadritos.

Lo observó tanto tiempo, que sólo pasó  un minuto.
Pensó :"si pudiera llegar a el....si yo lo atrapara con mi red de pescar camarones..."

Y del patio de su casa pilló una pequeña piscina hinchable y una sábana blanca cuna, que colgaba del tendedero. De la cocina se llevó una escoba, y de la despensa un montón de galletas para el camino. Corrió muy muy rápido a su dormitorio, no quería irse sin su viejo oso de peluche, el pequeño Billy, ese que lo acompañó en cada sueño desde que tan solo era un bebé.Con este equipaje y unos manguitos, se fabricó un barco de plástico, la escoba fue el mástil, la sábana la vela y el pequeño y viejo Billy el timonel.

Arrastró la piscina por la orilla, soltó trapo y con la manos remó y remó dándole órdenes al estropeado oso de tela.
En medio de las olas rompientes tragó agua, mucha, más de la que había tragado nunca, mas de la que le cabía en la barriga. Pasado el primer susto, y agarrando la bolsa de galletas con fuerza, (eran sus únicas provisiones), y a su oso por un oreja, se vio rodeado de azul.
Al fondo del paisaje, allí , en el horizonte mismo, allí estaba su raya de lápiz dibujada, borrosa, como a punto de desaparecer y se apresuró para no perderla, para llegar al borde de su cuaderno de cuadritos. Nunca llegaba, su oso se volvía bancuzco por el salitre, su manguitos se pincharon enseguida, la barquita de goma se arrugó, y a la sábana de cuna, blanca e inmaculada, se la comieron las gaviotas.
La diminuta embarcación, en medio del todo y de la nada, hacía aguas por todos lados. Como una pasita en una olla de sopa, y se fue hundiendo y hundiendo hasta desaparecer de la superficie.

Mimo, que así se llamaba el niño, se llenó la boca de aire y se tapó la nariz con una mano, con la otra agarraba su empapado oso de trapo y se dispuso a aguantar el oxígeno todo lo que pudo.
Sintió como caminaba por la arena del fondo y con la boca muy muy cerrada, para no ahogarse, los carrillos muy hinchados y los ojos en forma de O,se le acercó un pequeño berberecho que le dijo chasqueando su concha:

"-Mimo!.....este mar es mágico, suéltate  la nariz, podrás respirar sin problema....."

El chico no quiso creerlo. Su padre le contó que era peligroso respirar bajo el agua y el era un niño obediente (aveces). Pero cuando ya no pudo más soltó el poco aire que le quedaba y ¡magia!, no pasó nada....

Definitivamente su padre estaba equivocado, ¡se podía respirar bajo el mar! Pero la sorpresa fue mayúscula cuando, ¡jop!, se le encogieron los bracitos. Las manos, las manos se volvieron aletas, y sus patitas de alfiler se unieron en una sola, y se retorcieron en forma de caracol. La nariz se le alargó como una trompeta y el pelo se le puso tieso como cresta  y de colores, ¡hasta le salieron dos antenas! y su piel se pintó de coral...¡Era un caballito de mar!!

Cabalgaba sin problema por todo el fondo, respiraba y soltaba pompas grandotas, con ritmo y luego las explotaba con su trompa, o jugaba a la pelota con ellas, y se las pasaba al inmóvil berberecho que se reía batiendo sus valvas riendo a carcajadas...
Preguntó a unos peces payaso si habían visto la raya de lápiz azul aguamarina, y se indicaron casi muertos de la risa.
Llegó a una fosa profunda, donde las medusas bailaban al ritmo de música disco, con las luces fluorescentes de sus melenas a lo rastafari. Una de ellas agarró a Mimo y lo subió al columpio que guardaba entre sus tentáculos venenosos con mucho cuidado de no dañarlo. Lo pasearon por las mas profundas profundidades del mar profundo, donde el agua es de gelatina fría, y la corriente le masajeaba todo el cuerpo. Las luces fluorescentes la gentil medusa, le dejaban ver pequeños bancos de calamares que se les quedaban mirando a su paso y escupían una tinta negra como el propio mar. Todo un paseo en una montaña rusa, hacia arriba y bajando bruscamente. Mimo sonreía siempre, porque se sentía feliz y tenía cosquillas en uno de sus tres estómagos.Finalizado el trayecto la medusa lo depositó en una zona rocosa, moviendo todas sus patas , se despidió de el.

Entre las piedras mojadas un ejército de cangrejos, rojos y fieros, con sus pinzas amenazantes y sus ojos saltones. Afilaban su armamento mientras se acercaban todos a la vez, de lado, sigilosos, dando tres pasitos adelante y dos atrás y así, hasta que llegaron cerquita Mimo.
El mayor de tamaño, que seguramente sería el jefe, le dijo con acento caribeño:

-Questá buçando mijho!!

Mimo, retraído, asustado, con miedo...(hasta ese momento, no había tenido miedo, y le habían pasado muchas cosas)

-¡Señor, sólo buscaba el color malva!. ¿No sabría donde lo puedo encontrar?

Y el fiero crustaceo, se giró, con la intención de convocar una reunión de urgencia, y todos ellos se pusieron en coro, dejando a Mimo boquiabierto.

-Sr. Mimo, usté eçtá jhusto enflente del coló que buçca.....Allí, en la olilla, o e´que está siego?
Y allí estaba, en la propia orilla, rompiendo con las olas, entre el turquesa y la espuma blanca.

Y se fue nadando, moviendo sus aletitas, deprisa deprisa, y se quedó varado en la arena.
Y se le encogió la trompita, y las aletas se le volvieron brazos y en las manos y pies le surgieron dedos y la cresta de punki se le hizo pelo, y su cuerpo se transformó en cuerpo de niño, con patotas de palillo y pequeño como un guisante.......

Y colorín colorado, esta historia, de medusas, de cangrejos, animales nadadores y cuadernos de cuadritos........se ha terminado.

Inma Castrejón, la bruja de chocolate




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sábado, 3 de noviembre de 2012

Palabras bailarinas

Las palabras están hechas

de aire, de tinta y de alma.

Si, es esa esencia de cada 

pensamiento, cada intención,

están vivas y bailan al son de 

cada susurro....


Todo lo que decimos, escribimos, cantamos e incluso las 

palabras que se quedan dormidas por las noches, las 

palabras soñadas, pues incluso esas durmientes no cae en 

saco roto, cada letra tiene un hueco en el alma de alguien.

Yo tuve mucho tiempo palabras con zapatitos de tacón, 

bailaban encima del papel emborronándolo todo, tanto que 

a veces decían una frase y al cabo de un minuto la 

contraria.

En aquella época yo escribía cuentos de globos aerostáticos 

y submarinos de color rosa, pero las letras una por una 

empezaron a revelarse por no se que misterioso motivo.

Aprendieron a hablar en idiomas extraños que ningún 

diccionario del planeta tierra había recogido, es mas, creo 

que en todo el universo hay registro escrito o hablado de tal 

lenguaje.

En ocasiones eran mal habladas y se amontonaban para 

formar expresiones soeces y sin sentido

"¡cuchipandino mandolín medio esquivonato de 

pichupondo!"

o

"¡amiburrido conbanionte de montunero chalomento!"


Era horroroso tener que ponerlas en fila una vez y la 

siguiente. Ellas parecían reírse de continuo conforme mi 

ceño se fruncía razonadamente.

Una mañana tras consultar durante toda la noche con mis 

tres almohadas decidí tener una seria charla con aquellas 

revolucionarias desobedientes.

Mandé firme con seriedad militar y toque de corneta 

haciendo con mis manos el efecto del instrumento.


-"he decidido que vamos a tener unas leyes irrefutables. A 

partir de hoy todas os ordenaréis de mayor a menor en 

formación de a tres.

Esta ordenanza comenzará a entrar en función en cuanto 

mande romper filas"


Así pude ir colocándoles un orden de la A a la Z y pude 

comenzar a escribir mi primer deseo legible.


Mi deseo:

Hoy he decidido cual es mi sueño en la vida...

si, definitivamente lo tengo pensado:

.....ummmmmmm, quiero

quiero, quiero tener un barco, uno grande que nade a vapor,

quiero llenarlo de globos, de globos y de caramelos,

quiero que salga volando, para viajar a la luna y hacerle cosquillas al sol....

ummmmm....y quiero, quiero...

quiero vivir siempre enamorada, y que te quedes conmigo, y tambien quiero,

quiero tener una pantera,

una de color rosa, que camine bailando y me haga reir...

quiero que nunca me dejes, que me beses sin prisas antes de ir a dormir....

MUY BUENAS NOCHES!!!


Inma Castrejón, (la bruja de chocolate)




jueves, 1 de noviembre de 2012

Rojo


Rojo...
atravesando la irrespirable atmósfera,
cargada de energía tóxica,
densidad translúcida,
rojo...
visceral y profundo,
de rosa ensangrentada,
nebuloso, ebriagador,
rojo...
este anochecer nublado,
intenso y entristecido,
se apaga el día lento de olvido,
rojo...
puestas de sol perdidas
rojo intenso,
la noche apagará el día...

(Echando de menos el paraíso)

Inma Castrejón, la bruja de chocolate